Narrada en primera persona y con múltiples voces a lo largo de sus capítulos y páginas, la lectura de esta novela es ágil por la facilidad con la que los sucesos se intercalan y pasan de un personaje a otro. Al principio, no lo voy a negar, me costó bastante contextualizar a cada uno de los personajes, sus facetas, detalles y personalidades pero conforme sucede la trama es más fácil ponerse en situación. Por supuesto, el hecho de que todos tengan sus propias subtramas que confluyan finalmente en una trama común es otro elemento a favor de la novela. Sí que quiero comentar que para mi gusto la novela tenía un exceso de personajes. Por supuesto, la autora ha considerado una trama amplia con múltiples personajes y cada uno es necesario para que la trama se vaya completando.
Los personajes me han parecido muy humanos y cercanos, reproduciendo muchos de los elementos propios de la literatura juvenil y que hacen reales las vivencias de los jóvenes. Sin ninguna duda, la ambientación ha sido clave para poder tener una historia como esta. Seguramente si hubiera situado esta misma trama en su país natal no habría tenido tanto sentido porque el fenómeno fan de YouTube no es tan profundo como en otros países pero debo decir que pasear por algunas de las calles que conocí hace tiempo en la mítica ciudad de Londres ha sido una delicia. Se nota que la autora ha pasado una temporada ahí porque las calles son realistas.

Después de comentar todo lo anterior, hay que mencionar el final tan sorprendente que la autora se ha sacado de la manga y que absolutamente ninguno de sus lectores se esperaba. Personalmente me sorprendió mucho y me pregunto... ¿era necesario?. Es probable que esta pregunta la podamos contestar en libros posteriores porque por el momento todos nos hemos quedado con el corazón en la mano y sin aliento.